La Ley de Prevención de la Dependencia y Promoción de la Autonomía personal pretende garantizar la atención a todas las personas en situación de dependencia. Ello repercutirá, entre otras cosas, en el número de profesionales que en los próximos años necesitará este sector.
Esta situación conlleva la necesidad de profesionalizar a aquellos trabajadores que desarrollan su actividad laboral en la atención directa con las personas dependientes.
Desde un primer momento se le otorga una gran importancia a la atención que el personal presta a nuestros usuarios, recogiendo como aspecto fundamental la preparación y capacitación de sus profesionales.
De la filosofía de entidad surge la creación del Departamento de Formación, como uno de los pilares para alcanzar la profesionalización de sus trabajadores.







